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Crónica V Maratón Ekiden Ciudad de Córdoba Los Ángeles

Fecha: 24 de Mayo de 2014

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Nuestro club Trotasierra obtuvo grandes resultados en la V Maratón Ekiden Ciudad de Córdoba Los Ángeles el pasado fin de semana consiguiendo la victoria tanto en categoría masculino como Femenino, y un ajustado segundo puesto en categoría mixta. Esta es una carrera que se celebra cada dos años y que consiste en completar la distancia de una maratón dando vueltas a un circuito de poco más de cinco kilómetros, pero por equipos de cinco integrantes cada uno dándose el relevo.

El primer corredor da dos vueltas al circuito (unos 10,5 km), el segundo una vuelta (unos 5,2 km), el tercero otras 2 vueltas, el cuarto una vuelta más, y el último dos vueltas. Como testigo para el relevo se utiliza una banda que hay que llevar colgada entre el pecho y el hombro y que, una vez cruzas la meta, tienes que dársela a tu compañero para que se la coloque antes de empezar a correr. Este testigo es bastante engorroso ya que se te enreda en el cuello, se baja del hombro, se mueve mucho con el viento... lo que hace muy molesto llevarlo corriendo, pero es parte de la carrera.

La zona de Salida-Meta y entrega de trofeos se encuentra en el Parque de Miraflores de Córdoba donde hay una zona habilitada de cesped para que los clubes participantes puedan desplegar sus carpas. El circuito discurre por los alrededores de éste, pasando también por el Puente Romano y Torre de La Calahorra, lo que hace que el circuito sea muy dinámico. Se corre tanto por asfalto, tierra, tablones de madera, e incluso grava suelta con curvas cerradas de 180º en el final del circuito bastante complicadas.

Además coincide con la feria de Córdoba y el recinto ferial está justo al lado, por lo que la gente se vuelca mucho con la carrera y se reciben muchos ánimos.

La carrera empieza a las 17.45 de la tarde y a mi me tocaba el primer relevo ya que, como bien pensó Keke, a mi no me afecta tanto el calor, o más bien, estoy más acostumbrado a correr con las altas temperaturas y fuerte sol de Écija. Personalmente prefiero correr el primero ya que, quitando el tema de la hora y la temperatura, todo lo demás creo que son ventajas. El primer relevo es lo que más se asemeja a una carrera normal. Sabes a qué hora exactamente vas a correr por lo que puedes calentar tranquilo sin estar atento de cuando va a llegar tu compañero. Se da la salida con todos los corredores en la línea, haces tu carrera teniendo las referencias de otros corredores, y llegas a la meta con la única diferencia que tienes que darle el relevo a tu compañero. De la otra forma estás corriendo adelantando y doblando a corredores sin saber muy bien quienes están optando por los primeros puestos y es un poco caótico.

Me dispongo a calentar por el parque y, aunque no hace tanto calor como en días anteriores, se nota bastante y el sol incide bien. Con las zapatillas voladoras tengo la sensación de tener los pies ardiendo, además parece que hace un poco de viento el cual era cada vez más fuerte conforme iba pasando el tiempo, molestando más a los que corrieron el último relevo.Una vez allí, me comentan que el Club de Atletismo Lucena nos lo podía poner difícil y que en ese club me tocaba correr con Montero, el mejor del equipo y que estaba muy fuerte ya que venía de hacer un 5.000 m en 15 minutos. Recuerdo haber corrido con él en la San Silvestre Cordobesa hace dos años y quedó primero por delante de Bruno Márquez y mía, y aquella vez recuerdo que me dio una buena tunda estando yo en mejor forma que ahora.

Una vez se va acercando la hora de la salida, llaman a los capitanes de los equipos que son los que corren el primer relevo para dar las instrucciones y explicar el funcionamiento de la carrera. Una vez todo aclarado nos dejan unos minutos más para terminar de calentar dentro del circuito antes de dar la salida.

Cuando me dispongo en la salida estoy pendiente de Montero para no despistarme porque es posible que intente tirar fuerte desde el primer momento para distanciarse, pero estoy un poco inseguro de cual sería la estrategia buena a seguir ya que, si intento seguirlo, lo más seguro es que no pueda con él y podría gastarme demasiado para el final de la carrera, aunque podría venirme bien para descolgar al máximo de corredores. Pero con un día de aire y después de tanto tiempo sin competir, me vendría mejor rodar en grupo y dejarme llevar un poco.

Finalmente ocurrió el peor pronóstico de los esperados y Montero empezó tirando fuerte. El primer kilómetro empieza con algunas curvas por grava suelta y un tramo cuesta abajo para entrar en una larga recta que pasa por el lado del río y donde sopla el viento en contra. Lo pasamos a menos de 3 minutos y prefiero quedarme con el grupo, pero ninguno parece que esté muy por la labor de tirar. El corredor que va en cabeza del grupo rápidamente empieza a aflojar y mirar hacia atrás para que alguien lo releve. Yo no estoy dispuesto a tirar tan pronto, me quedo detrás y es José Bueno, compañero del Trotasierra e integrante del equipo mixto quien toma la iniciativa y se pone en cabeza.

El segundo kilómetro discurre por el paseo del parque del río, pasando por una zona de tablas de madera y una zona de curvas de 180º por cemento cuesta arriba para afrontar la Avenida Fray Albino de ida y vuelta. Montero se estaba distanciando cada vez más, así que aproveché la vuelta de la avenida donde ya daba algo de aire a favor para adelantar a Bueno y tirar un poco, e intentar no perder mucha distancia.

 

El tercer kilómetro es el más cómodo, ya que discurre por el Puente Romano ida y vuelta donde el aire da de costado, y entrar otra vez en el parque del río, con alguna zona en bajada y corriendo con el aire a favor. Por el Puente Romano suele haber mucho turista y te animan bastante, y cuando paso por el puente para dar la vuelta veo que Montero me lleva bastante distancia, así que me va a tocar sufrir para intentar acortar algo, o por lo menos intentar que esa diferencia no aumente. Además veo que los corredores que venían detrás también se distancian, así que finalmente me toca correr en solitario. Intento ponerme como referencia la distancia que me lleva Montero que de momento está lejos y me sirve de poco.

Cuando entro de nuevo en el parque me encuentro con muchos ánimos por parte de mi club que me van diciendo la ventaja en segundos que me lleva Montero, y Oli con los niños que están en el puente desde arriba animando muchísimo así que, aunque me queda la parte más dura, parece que consigo recortar algo. Estos dos kilómetros discurren la mayoría por zona de grava suelta y curvas de 180º que te dan sensación de muy poca estabilidad y te cortan mucho el ritmo, pero al menos parece que me he acercado un poquito a Montero y me aventaja entre 20-30 segundos y, al menos me sirve para verlo y tener una referencia. No podía acercarme más a él, pero tampoco me interesaba, ya que yo iba al límite y él seguramente podría dar más, por lo que si me acercaba, el correría más y lo único que conseguiría sería ir peor aún. Lo mejor sería mantener la distancia e intentar recortarla al final si él se relajaba un poco llegando a meta. A mi no me serviría para cogerlo ni ganarle ni mucho menos, pero al ser una carrera por relevos, cada segundo cuenta y puede suponer la victoria final.

Cuando empiezo la segunda vuelta se me viene el mundo encima y en ese momento pienso muchas cosas:

- La carrera podría terminar ya, ahora otra vuelta, madre mía, verás cuando llegue otra vez a las curvas esas. A ver porqué no hago yo un 5.000m en lugar del 10.000m, no me van a venir ni largos los diez kilómetros, me van a sobrar tres o cuatro, que todavía no estoy yo para hacer tantos compitiendo. ¿Mira que si no llego? hombre llegar voy a llegar, pero a ver si voy a reventar y me va a sacar este (Montero) un montón de tiempo, A que perdemos por mi culpa...

- Venga Gato, ahora toca sufrir, que no estás corriendo solo, esto es por equipos y hay más gente que depende de lo que hagas. Si no te has venido abajo en otras, en esta menos. Encima está Oli con los niños y todo, que mira las voces que te están dando, hoy toca hacerlo bien más que nunca. Ahora viene la parte buena del circuito y te recuperas un poco, y cuando lleguen las curvas chungas ya es para terminar, eso ya se hace como sea...Pero el primer kilómetro con la cuesta abajo me anima un poco y hay que sacar pensamientos positivos:

Así que la segunda vuelta me limito a aguantar todo lo posible el ritmo e intentar que la ventaja que me lleva se incremente lo mínimo posible. Esta parte del circuito es cómoda y bonita, y hay mucha gente animando, y lo que peor llevo es correr en solitario porque, después de tanto tiempo sin competir, me cuesta mucho mantener este ritmo fuerte tanto tiempo sin ninguna referencia, y encima el viento da en contra en varias zonas y no ayuda.

Entro de nuevo en el parque, a falta de dos kilómetros y vuelvo a recibir muchos ánimos, tanto por parte de mi club como de Oli y los niños de nuevo. Me auto animo yo mismo también pensando que me queda muy poco, pero al mismo tiempo le temo porque se acercan las dichosas curvas de grava

- Venga Gato que ya estás ahí, que poquito te queda. Uff pero ahora vienen las curvitas, madre mía, el que ha pensado el circuito seguro que no ha corrido por ahí, ya podría haber puesto el circuito por otro sitio, o quitar la grava esa por lo menos...

Cuando estoy en las curvas intento ver la distancia que me lleva Montero y creo verlo corriendo muy despacio. En ese momento pienso:

- ¿Pero que pasa? ¿Éste que ha petado? ¿A ver si es que se ha lesionado, o el calor le viene mal? A ese ritmo es que lo pillo y todo antes de llegar a la meta. No tendré yo esa suerte...

Efectivamente no la tuve, era un compañero de equipo animándolo. Se ve que tanto sol en la cabeza, o tanto esfuerzo, o las dos cosas me hicieron ver lo que me gustaría en lugar de la realidad. Aún así intento dar las curvas lo mejor posible y correr todo lo que puedo para ver si puedo recortar algo de ventaja en caso de que Montero se relajara un poco llegando.

Por fin la meta y allí me estaba esperando mi compañero de equipo en esta ocasión (y gran rival en otras carreras) Pizarro. Cuando voy llegando ya tengo la banda agarrada para quitármela lo más rápido posible cuando pase la línea de meta y dársela a mi compañero para que empiece a correr lo antes posible. Lo animo todo lo que puedo con las pocas fuerzas que me quedan, pues le queda ahora una labor dura. Tiene que intentar acortar todo lo que pueda la ventaja que le lleva el corredor del Lucena en una sola vuelta, que son unos 40 segundos. 

Pizarro lo hace tan bien que no sólo consigue alcanzarlo, sino que lo adelanta y cuando cruza la meta para dar el relevo a Juan Varo le ha metido casi un minuto, lo que quiere decir que ha corrido un minuto y cuarenta segundos más rápido que su rival y en tan sólo cinco kilómetros. 

Ahora es el turno de Juan Varo que tiene que hacer dos vueltas. La ventaja es favorable, tiene que correr en solitario y corre el riesgo de relajarse demasiado y que nos puedan dar alcance. Pero Juan también hace una gran actuación y da sus dos vueltas más rápido que su competidor, así que la ventaja se hace aún más grande y ahora es de casi tres minutos y medio.

Cuando llega el turno de Tabla para hacer una vuelta en el cuarto relevo, todo hace pensar que mucho se tiene que torcer la cosa como para que no consigamos la victoria. Pero le toca un duro rival ahora, un tri atleta que hace una gran marca, de hecho fue la tercera mejor vuelta y, aunque Tabla hace muy buena actuación, es un corredor de distancias más cortas y explosivas y no puede evitar que nos recorte casi un minuto. 

Aún así la ventaja sigue siendo de dos minutos y veinte segundos y ahora le toca el turno a Bermúdez en las últimas dos vueltas. Mucho tiene que correr el atleta del Lucena para, no sólo correr más que Bermúdez, que ya es difícil, sino recortarle esos dos minutos veinte que le lleva de ventaja, así que Bermúdez hace una gran primera vuelta por si acaso y puede tomarse el lujo de relajarse un poco en la segunda vuelta viendo que su competidor no podía con él.

Y así, tras dos horas y veinte minutos que se hicieron eternas, el Trotasierra consigue un año más la victoria en esta Maratón Ekiden Ciudad de Córdoba. Pero no sólo en el equipo masculino, sino que también conseguimos la victoria con el equipo femenino con Maribel Díaz Mansilla, Kelly Geist, Ángeles Fernández García, Azahara Pérez Ruiz y Raquel Hernández Rufs con un tiempo de 3:01:51 frente a las 3:11:20 que invirtieron sus rivales del equipo de Los Califas.

Donde hubo una gran rivalidad y una victoria muy ajustada fue en el equipo mixto donde conseguimos la segunda posición y nos ganó el equipo de Los Califas por tan sólo 15 segundos. 

En un primer momento, con las grandes actuaciones de José Bueno Fernández y María Dolores Jiménez Guardeño contra José Alejandro Jiménez Álvarez y Katherine Dixon, íbamos en primera posición con una ventaja de casi seis minutos. 

En el tercer relevo, nuestro atleta Tayib Mazouzi consiguió mantener la distnacia contra Raúl Quintana Fuentes, haciendo ambos un tiempo similar. 

Pero María Victoria Wals Foche no pudo evitar que Inmaculada Cantero Lozano le recortara la ventaja tres minutos. Y Manuel Antonio Díaz Fernández finalmente no pudo evitar que Bruno Márquez Miranda le recortara la distancia y finalmente consiguiera arrebatarle la victoria en los últimos metros. No podemos desmerecer la actuación de nuestros dos atletas ya que les tocó medirse con los dos mejores atletas del día, pues Inma Cantero consiguió hacer la mejor vuelta femenina y Bruno Márquez hizo tanto la mejor vuelta masculina, como las mejores dos vueltas.

Podéis ver más imágenes en la galería de fotos en las siguientes galerías:

http://www.trotasierra.com/album/Ekiden20141Parte

http://www.trotasierra.com/album/Ekiden20142Parte

Resultados:  http://ekidencordoba.wordpress.com/2014/05/26/clasificaciones-ekiden-2014/

Redacción: Miguel Alarcón León